La tragedia en Venezuela sigue agravándose. Autoridades confirmaron que la cifra de fallecidos tras los devastadores sismos del pasado 24 de junio ascendió a 4 mil 490 personas, en un balance que continúa en constante actualización.

De acuerdo con reportes oficiales, el número de víctimas ha ido incrementando conforme avanzan las labores entre los escombros, mientras que los heridos se mantienen en más de 16 mil 700 y miles de personas permanecen sin hogar.

Los terremotos, de gran magnitud, provocaron el colapso de viviendas, edificios e infraestructura en varias zonas del país, especialmente en la región costera. A medida que pasan los días, las autoridades han reconocido que las posibilidades de encontrar sobrevivientes disminuyen, mientras la emergencia entra en una fase más enfocada en recuperación y atención humanitaria.

Organismos internacionales han advertido sobre una crisis de gran escala, con necesidades urgentes de alimentos, atención médica y refugio para miles de damnificados.

La magnitud del desastre ya es considerada una de las peores tragedias naturales en la historia reciente del país, en medio de un contexto económico y social complejo que dificulta las labores de respuesta.