Trabajadores inconformes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) anunciaron una nueva megamarcha nacional para el próximo lunes 9 de noviembre en la Ciudad de México, como parte de las movilizaciones con las que buscan presionar por mejoras laborales, cambios en la representación sindical y la atención de las carencias en las unidades médicas.
La convocatoria fue acordada durante una asamblea constitutiva de trabajadores disidentes realizada el 31 de octubre, en la que participaron representantes de distintas entidades del país. Para la movilización en la capital, el contingente partirá a las 15:00 horas del Centro Médico Nacional Siglo XXI y avanzará hacia el Zócalo.
Además de la marcha, los inconformes programaron una segunda Asamblea Nacional para el domingo 8 de noviembre, a las 10:00 horas, en las instalaciones de la Sección Novena de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). El encuentro servirá para coordinar la participación de las distintas representaciones y definir las siguientes acciones del movimiento.
Exigen la salida de Rafael Olivos y aumento salarial del 10 por ciento
Entre las principales demandas se encuentra la destitución de Rafael Olivos Hernández, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), a quien los manifestantes cuestionan por su representación y por decisiones internas de la organización sindical.
Los trabajadores también mantienen su exigencia de un aumento salarial directo del 10 por ciento, además de mejores condiciones para desempeñar sus labores. Su pliego petitorio incluye el abastecimiento suficiente de medicamentos, materiales y equipo médico, así como la contratación del personal necesario para completar las plantillas en las unidades del Instituto.
La lista de exigencias contempla también que el Régimen de Jubilaciones y Pensiones se aplique a todos los trabajadores, el rechazo al sistema de Afores y que el presupuesto destinado al sector salud alcance al menos el 7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
Otro de los puntos es la eliminación de lo que los inconformes denominan “ley mordaza”, con la que hacen referencia a disposiciones sindicales que, aseguran, limitan la libertad de expresión de los trabajadores. También demandan la realización de un Congreso Nacional Extraordinario para abordar la renovación de la dirigencia sindical.
El conflicto continúa tras las movilizaciones de octubre
La nueva protesta ocurre después de varias semanas de manifestaciones en las que trabajadores activos y jubilados del IMSS han expresado su inconformidad con las condiciones laborales y la dirigencia del sindicato.
El 30 de octubre se realizó una jornada de movilizaciones en la Ciudad de México que concluyó frente a la Secretaría de Gobernación (Segob), donde una comisión de representantes solicitó la intervención de las autoridades para abrir un diálogo sobre sus demandas y la posibilidad de convocar a un Congreso Nacional Extraordinario.
Por su parte, el director general del IMSS, Zoé Robledo, presentó el 27 de octubre un plan de 12 acciones para el Instituto, que contempla un incremento salarial del 8 por ciento, mejoras en el equipamiento médico, digitalización de almacenes para fortalecer el abasto de medicamentos e insumos, basificación de personal eventual y contratación de médicos especialistas.
Sin embargo, los trabajadores disidentes mantienen su exigencia de un aumento directo del 10 por ciento y sostienen que sus planteamientos laborales y sindicales deben atenderse mediante acuerdos con participación de la base trabajadora.
La convocatoria del 9 de noviembre busca mantener la organización de los trabajadores inconformes en distintas entidades y dar continuidad a las protestas hasta obtener respuesta a sus exigencias.



































