Las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump volvieron a colocar al T-MEC en el foco internacional, luego de que afirmara que su gobierno podría dejar vencer el tratado o buscar un nuevo acuerdo con México y Canadá. Durante un evento reciente, Trump señaló que el pacto comercial “vence en aproximadamente un año” y sugirió que su administración evaluará si mantiene el mecanismo actual o impulsa una renegociación.
Aunque no habló de una cancelación inmediata, el mensaje reavivó inquietudes en sectores económicos de la región debido al peso del acuerdo en el comercio trilateral.
En México, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, respondió al señalamiento asegurando que “no hay señales” de que el T-MEC vaya a extinguirse. Explicó que, durante las consultas realizadas entre los tres países en los últimos meses, la tendencia fue votar a favor de la continuidad del tratado.
Ebrard destacó que las conversaciones con Estados Unidos y Canadá se han mantenido en términos “constructivos” y reiteró que para México el T-MEC es un instrumento “estratégico y vigente”. Subrayó que hasta ahora no existe ningún aviso formal ni político que anticipe una terminación.
Las declaraciones de Trump llegan en un momento en el que varios sectores de Estados Unidos han presionado para revisar capítulos relacionados con manufactura, energía y agricultura. Sin embargo, especialistas señalan que un eventual fin del T-MEC requeriría procesos formales y un consenso político más amplio, por lo que el escenario inmediato no apunta a una ruptura abrupta.
Mientras tanto, México insiste en que seguirá defendiendo la permanencia del acuerdo, argumentando que ha beneficiado a los tres países en inversión, comercio y estabilidad regional.


































