Ciudad de México.- A pesar de que la Fiscalía General de la República (FGR) atribuyó al maquinista la responsabilidad del accidente ocurrido en el Tren Interoceánico, el Gobierno federal destinará 656 millones de pesos para labores de supervisión relacionadas con este proyecto ferroviario.
La cifra ha generado cuestionamientos debido a que supera ampliamente los ingresos obtenidos por la venta de boletos del propio tren, lo que abre el debate sobre la eficiencia del gasto público en una de las obras emblemáticas de infraestructura en el país.
De acuerdo con información dada a conocer en reportes oficiales, el monto destinado a supervisión representa más de cuatro veces lo recaudado por concepto de transporte de pasajeros, lo que ha sido señalado por analistas como un posible desequilibrio entre inversión operativa y retorno económico.
El accidente, que previamente fue investigado por la FGR, fue atribuido a un error humano por parte del maquinista, descartando fallas estructurales en la obra. Sin embargo, la asignación de recursos para supervisión ha puesto nuevamente el foco en los mecanismos de control y seguimiento del proyecto.
Especialistas en infraestructura y transparencia consideran que este tipo de gastos deben ser revisados con mayor rigor, particularmente en obras públicas de alto perfil, donde el uso de recursos federales está bajo constante escrutinio.
El Tren Interoceánico forma parte de una estrategia para fortalecer la conectividad entre el Golfo de México y el Océano Pacífico, impulsando el desarrollo económico en el sur-sureste del país. No obstante, decisiones presupuestales como esta continúan generando debate sobre su viabilidad financiera y operativa.
Mientras tanto, autoridades no han detallado plenamente los criterios que justifican el monto asignado, lo que mantiene abiertas interrogantes sobre la planeación y ejecución del gasto en este proyecto.


































