La tragedia en la clínica Medicina Biológica Regenerativa Celular, ubicada en la capital sonorense, sumó este jueves una nueva víctima, elevando a cuatro el número de personas fallecidas tras recibir sueros vitaminados intravenosos en el mismo lugar.
Tras los primeros reportes de la Fiscalía del Estado sobre la muerte de Jesús Héctor Almeida Flores y su hijo Sebastián, ambos aplicados en la misma clínica, se conoció de dos casos adicionales de pacientes fallecidos bajo circunstancias similares.
Este jueves a las 9:40 am, Catalina Figueroa, de 40 años, murió en el Hospital General del Estado, después de haber sido internada desde el martes pasado por graves problemas renales.
Su hermano, Diego Figueroa, señaló que Catalina recibió el tratamiento de suero vitaminado administrado por el médico homeópata Maximiliano “N”, correspondiente a la línea Rubio Pharma Presuntamente.
Paralelamente, se dio a conocer la muerte de Dinora Ontiveros, otra paciente que, según sus familiares, presentó un deterioro acelerado de su salud tras recibir el mismo procedimiento en la clínica.La información se hizo pública tras los primeros casos de padre e hijo.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) mantiene abierta la investigación sobre los fallecimientos de Jesús Héctor y Sebastián. En cuanto a Catalina y Dinora, aún no se han presentado denuncias formales, por lo que la autoridad no ha iniciado procesos oficiales sobre estos casos.
Hasta el momento, el médico titular de la clínica no se encuentra detenido y, según fuentes cercanas a la investigación, se presume que se encuentra evadiendo la justicia.
La clínica Medicina Biológica Regenerativa Celular se promociona como un centro de tratamientos homeopáticos y terapias intravenosas, pero los recientes decesos ponen en alerta sobre los riesgos de este tipo de procedimientos cuando no se aplican bajo estrictos controles médicos.
Familiares de las víctimas exigen investigación exhaustiva, sanciones legales y mayor regulación para evitar que más personas resulten afectadas.


































