La presidenta Claudia Sheinbaum informó que la cifra de personas fallecidas a causa de las intensas lluvias e inundaciones que han azotado distintas regiones del país aumentó a 66, mientras que 75 continúan desaparecidas.
Durante su mensaje de este miércoles, la mandataria explicó que el número de víctimas subió tras la localización de cuerpos de personas que habían sido reportadas como no localizadas. Anunció además la creación de un micrositio oficial que concentrará información actualizada sobre los fallecidos, desaparecidos y comunidades afectadas.
El estado de Hidalgo encabeza la lista de entidades con más daños y localidades incomunicadas debido a deslaves y desbordamientos de ríos. Decenas de caminos se mantienen bloqueados y se reportan comunidades enteras sin acceso terrestre. Otras entidades con graves afectaciones son Veracruz, Puebla, Querétaro y San Luis Potosí, donde las precipitaciones provocaron inundaciones, cortes de energía y pérdidas materiales.
En el municipio de Huauchinango, Puebla, un deslave sepultó varias viviendas, dejando víctimas mortales y personas atrapadas entre los escombros. En Veracruz y San Luis Potosí se reportan derrumbes en carreteras y daños en infraestructura básica, mientras que en Querétaro la lluvia afectó la zona serrana, dejando sin comunicación a decenas de familias.
El Gobierno federal desplegó personal del Ejército Mexicano, la Marina y la Guardia Nacional para realizar labores de rescate, búsqueda y atención humanitaria. Se habilitaron refugios temporales y se distribuye alimento, agua y medicinas en las zonas más golpeadas. También se trabaja con maquinaria pesada para reabrir caminos y restablecer el suministro eléctrico en las comunidades aisladas.
De acuerdo con los primeros reportes, más de 100 mil viviendas presentan daños y cerca de mil kilómetros de carreteras resultaron afectadas. Las autoridades estiman que más de 150 municipios de todo el país sufrieron algún tipo de impacto por las precipitaciones.
Las lluvias extraordinarias se originaron por la interacción de los remanentes de los ciclones Priscilla y Raymond con frentes fríos, generando condiciones de tormenta persistente en el centro y este del país.
La presidenta Sheinbaum expresó su solidaridad con las familias de las víctimas y aseguró que el Gobierno federal no escatimará recursos para apoyar en las labores de emergencia, reconstrucción y atención a los damnificados.
Este desastre ha puesto de manifiesto la necesidad de fortalecer los sistemas de prevención, infraestructura hidráulica y protocolos de respuesta ante eventos climáticos extremos que cada vez son más frecuentes y devastadores.



































