El Senado de México ratificó a Ernestina Godoy como nueva titular de la Fiscalía General de la República (FGR), tras recibir 97 votos a favor, 19 en contra y 11 nulos. La designación cierra el proceso de sucesión iniciado tras la renuncia de Alejandro Gertz Manero, consolidando una transición que, para observadores del ámbito político, se veía venir.
Durante su comparecencia, Godoy subrayó que su gestión estará basada en una investigación científica y multidisciplinaria, prometiendo “no fabricar culpables” ni permitir la “persecución política”, al tiempo que aseguró que no habrá impunidad. Asimismo, se comprometió a fortalecer los protocolos de derechos humanos, mejorar la coordinación institucional y priorizar la transparencia y la responsabilidad en la justicia.
La trayectoria de Godoy, como exfiscal de la Ciudad de México y consejera jurídica de la presidencia, había sido seguida de cerca por legisladores y analistas, lo que hizo que su ratificación no tomara por sorpresa a quienes conocen el panorama político actual. No obstante, algunos sectores de la oposición han cuestionado la rapidez del proceso y la independencia que la nueva titular podrá mantener frente al poder ejecutivo.
Con esta designación, Ernestina Godoy se convierte en la cara visible de la Fiscalía, en un momento en que la sociedad demanda mayor transparencia, eficacia y respeto a los derechos humanos. Su llegada refleja, más allá de la experiencia acumulada, la continuidad de un estilo de gestión que muchos anticipaban.



































