El gobierno de Sonora presentó el proyecto de presupuesto para 2026, que según el gobernador Alfonso Durazo Montaño será el más grande destinado a programas sociales en la historia de la entidad. Con un total de 92,571 millones de pesos, el paquete económico prioriza el bienestar de las familias más vulnerables, fortaleciendo los programas de apoyo social, infraestructura y desarrollo regional.

De este monto, más de 12,620 millones de pesos se destinarán específicamente a programas de Bienestar, incluyendo becas, pensiones para adultos mayores, apoyo a mujeres emprendedoras y alimentación digna. Además, se contemplan inversiones de 9,000 millones en seguridad, 1,487 millones en salud, 4,351 millones en vivienda y 1,284 millones para transporte público, según detalló el mandatario en conferencia de prensa.

El gobernador Durazo aseguró que el aumento histórico en gasto social es parte de un proceso de transformación que busca atender a quienes han sido históricamente marginados, y reiteró que no se proponen nuevos impuestos, manteniendo disciplina fiscal y priorizando la inversión directa en la población.

Autoridades estatales señalaron que este presupuesto también permitirá la ejecución de obras de infraestructura hídrica, carreteras y proyectos estratégicos en los 72 municipios de Sonora, con el objetivo de equilibrar el desarrollo regional y fortalecer los servicios básicos. El secretario de Hacienda, Carlos Hernández Cordero, indicó que la estrategia fiscal busca combinar crecimiento económico con justicia social, asegurando que los recursos lleguen a los programas prioritarios.

Medios locales destacan que este presupuesto representa un aumento real del 14.5% respecto a 2025, y que beneficiará directamente a más de 1 millón 8 mil 700 sonorenses que ya reciben apoyos de diversos programas sociales. Según el gobierno, la meta es consolidar un modelo de desarrollo inclusivo, que fortalezca la seguridad, la educación y el bienestar de los ciudadanos, haciendo del gasto social un eje central de su administración.

Con esta propuesta, Sonora busca sentar las bases para un cambio estructural en la distribución de recursos, enfocándose en la población más necesitada y proyectando una transformación social sostenida en los próximos años.