La Unión Ganadera Regional de Sonora confirmó que inspectores del USDA recorrieron ranchos del estado; el hallazgo en Nuevo León complica el proceso sanitario.
Sonora continúa libre de la presencia del gusano barrenador del ganado, sin embargo, la reciente detección de un caso en Nuevo León encendió las alertas del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), lo que podría retrasar el proceso de regionalización que busca certificar al estado como zona libre para exportación.
De acuerdo con Jesús Ancheta Molina, director de Comercialización de la Unión Ganadera Regional de Sonora (UGRS), una delegación del USDA estuvo en la entidad del 15 al 19 de septiembre, realizando inspecciones en ranchos, evaluando el manejo del ganado y revisando documentación sanitaria. “Se llevaron una buena impresión, los predios están en orden y se cumplen los protocolos”, aseguró.
No obstante, el caso detectado en Sabinas Hidalgo, Nuevo León —en una becerra de ocho meses trasladada desde el sur del país— preocupa por la cercanía con la frontera estadounidense, lo que complica los avances hacia la regionalización. La Secretaría de Agricultura (SADER), a través de Senasica, informó que el ejemplar infectado fue atendido de inmediato y que se trató de larva, no de mosca adulta, lo que reduce el riesgo de propagación.
Aun así, ganaderos reconocen que la situación genera incertidumbre. “El proceso se puede alargar, y aunque Sonora está libre de la plaga, el problema es nacional y cualquier brote cerca de la frontera nos afecta a todos”, explicó Ancheta Molina.
El gusano barrenador es una plaga considerada de alto riesgo para la ganadería, ya que afecta directamente la salud de los animales y, de propagarse, podría frenar la exportación de carne y ganado en pie hacia Estados Unidos.
Por ahora, Sonora mantiene su estatus sanitario intacto, pero deberá esperar a que el USDA determine los pasos a seguir tras el brote en Nuevo León.



































