La Secretaría de Salud de Sonora reforzó su estrategia de control del dengue con una jornada de fumigación sin precedentes que abarca más de 154 mil hectáreas en todo el estado, distribuidas en 283 localidades. La medida busca contener el incremento de casos registrados durante las últimas semanas y prevenir nuevos brotes antes del cierre del año.

De acuerdo con la dependencia estatal, la campaña implicó el uso de más de 52 mil litros de insecticida y la movilización de brigadas especializadas en los municipios con mayor número de reportes: Hermosillo, Cajeme, Guaymas, Navojoa, Empalme y zonas rurales del Valle del Yaqui.

Las autoridades informaron que la fumigación tiene como objetivo eliminar al mosquito Aedes aegypti en su fase adulta, pero insistieron en que la colaboración ciudadana es esencial para un control duradero. “La fumigación ayuda a reducir la presencia del vector, pero la prevención real está en casa: eliminar criaderos, tapar depósitos de agua y mantener limpios los patios”, señaló la Secretaría en un comunicado.

En lo que va del año, Sonora ha registrado más de dos mil casos confirmados de dengue, cifra que mantiene a la entidad entre las de mayor incidencia en el noroeste del país. La mayoría de los contagios se concentran en zonas urbanas con alta densidad poblacional y condiciones favorables para la reproducción del mosquito transmisor.

Las jornadas de fumigación continuarán en los próximos días con operativos terrestres y aéreos en áreas rurales y suburbanas, priorizando las colonias donde se han detectado nuevos casos. Asimismo, se mantiene activa la campaña de promoción para que la ciudadanía adopte medidas de limpieza y almacenamiento seguro de agua, especialmente tras las recientes lluvias.

Con esta intervención, Sonora busca frenar la expansión del virus y reducir los riesgos de contagio antes del repunte estacional previsto para diciembre. Sin embargo, expertos en salud advierten que las acciones deberán sostenerse de manera constante, ya que los mosquitos pueden volver a reproducirse pocos días después de la fumigación si persisten las condiciones adecuadas.