Un terremoto de magnitud 7.7 sacudió Panamá la tarde de este viernes 9 de octubre, provocando evacuaciones de edificios, daños en distintas estructuras y la activación de protocolos de emergencia, mientras las autoridades evaluaban las afectaciones ocasionadas por el movimiento telúrico.
El sismo ocurrió alrededor de las 12:56 horas, tiempo local, y tuvo su epicentro cerca de la comunidad de Pitaloza Arriba, en la provincia de Herrera, al sur del país. El movimiento se registró a poca profundidad, lo que contribuyó a que las sacudidas se percibieran con fuerza en distintas zonas.
En la capital panameña, numerosas personas salieron de edificios y oficinas como medida preventiva. También se reportaron evacuaciones en instalaciones públicas y estaciones del Metro, mientras los equipos de emergencia y protección civil iniciaban las revisiones correspondientes.
Entre las afectaciones reportadas se encuentran daños estructurales en inmuebles de la provincia de Coclé, incluido el municipio de Penonomé, donde se registraron daños en una torre de la parroquia San Juan Bautista, el edificio de la Gobernación y un hotel.
También se reportaron afectaciones en viviendas y otros inmuebles de las provincias centrales. Las autoridades continuaban con las inspecciones para determinar el alcance de los daños y verificar las condiciones de seguridad de las estructuras.
En los primeros reportes no se habían confirmado víctimas mortales, aunque sí se informó de personas lesionadas y se mantenía la evaluación de posibles afectaciones adicionales.
Activan y posteriormente levantan alerta de tsunami
Tras el terremoto, organismos de monitoreo emitieron avisos por posible amenaza de tsunami para diversas zonas costeras del Pacífico, debido a la magnitud del movimiento. Las advertencias iniciales contemplaron a Panamá y otros países de la región, incluido México.
Horas después, las alertas fueron levantadas conforme avanzó la evaluación del evento y de sus posibles efectos en las costas. La información sobre este tipo de avisos puede cambiar durante las primeras horas de una emergencia, por lo que las indicaciones oficiales son fundamentales.
Como parte de las medidas preventivas, las autoridades panameñas dispusieron la suspensión de clases del turno vespertino y ordenaron revisiones de seguridad en edificios e instalaciones. El Aeropuerto Internacional de Tocumen suspendió temporalmente sus operaciones mientras se verificaban las condiciones del inmueble y de sus instalaciones de control.
El Canal de Panamá, una de las principales vías comerciales del mundo, continuaba operando con normalidad, de acuerdo con los reportes disponibles.
El presidente panameño, José Raúl Mulino, llamó a la población a mantener la calma y pidió a las dependencias gubernamentales atender la emergencia.
Continúan las evaluaciones tras el movimiento
Después del terremoto se registraron réplicas, algunas de magnitud superior a cinco, que mantuvieron la preocupación entre los habitantes y reforzaron la necesidad de revisar las estructuras afectadas.
Las autoridades de protección civil continuaban evaluando los daños y las condiciones de seguridad en las zonas impactadas. La prioridad era identificar posibles riesgos en edificios, atender a las personas afectadas y determinar si era necesario mantener restricciones preventivas.
El sismo volvió a poner en evidencia la importancia de seguir las recomendaciones oficiales durante una emergencia sísmica, evitar ingresar a inmuebles con daños visibles y mantenerse atentos a los avisos de las autoridades.



































