Culiacán, Sinaloa; 10 de julio de 2026.- A pesar de la crisis política que enfrenta el estado, la sucesión por la gubernatura de Sinaloa rumbo a 2027 continúa marcada por la influencia del gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, ya que la mayoría de los aspirantes de Morena y sus aliados mantienen vínculos directos o indirectos con su administración.

De acuerdo con reportes recientes, al menos una docena de perfiles que buscan encabezar la candidatura oficialista han formado parte del círculo político de Rocha Moya, ya sea como funcionarios, colaboradores cercanos o aliados dentro del partido.

Entre los nombres que han surgido se encuentran figuras que han ocupado cargos clave en el gobierno estatal, así como legisladores y exfuncionarios que han tenido relación directa con la estructura política construida durante la actual administración.

El proceso interno de Morena en Sinaloa se desarrolla en medio de un contexto complejo, marcado por señalamientos internacionales contra Rocha Moya por presuntos vínculos con el crimen organizado, lo que ha generado tensiones políticas tanto a nivel estatal como nacional.

Aunque algunos aspirantes han intentado deslindarse públicamente del mandatario con licencia, el peso político de su grupo continúa siendo determinante en la configuración de la contienda interna.

Analistas advierten que esta situación podría influir en la percepción ciudadana y en el desarrollo del proceso electoral, ya que la continuidad de perfiles ligados al actual grupo en el poder podría interpretarse como una prolongación del mismo proyecto político en la entidad.

Actualmente, Sinaloa es gobernado de manera interina por Yeraldine Bonilla Valverde, tras la licencia solicitada por Rocha Moya para enfrentar las investigaciones en su contra, mientras el partido oficial define quién será su próximo candidato o candidata rumbo a la elección estatal.