La desaparición del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) se ha convertido en un obstáculo para concretar acuerdos de cooperación internacional entre México y la Unión Europea en materia de combate al narcotráfico y el terrorismo.

De acuerdo con reportes y advertencias diplomáticas, la falta de un órgano autónomo que garantice el acceso a la información y la protección de datos genera incertidumbre en los mecanismos de intercambio de información sensible entre ambos bloques.

El INAI ha sido una pieza clave en estos procesos, al fungir como garante de que el manejo de datos —particularmente en temas de seguridad, inteligencia y cooperación judicial— se realice bajo estándares internacionales de transparencia y protección.

Sin esta institución, especialistas advierten que México podría enfrentar limitaciones para compartir información estratégica con países europeos, lo que impactaría acuerdos enfocados en el combate a redes delictivas transnacionales, incluyendo narcotráfico, lavado de dinero y financiamiento al terrorismo.

La preocupación no es menor, ya que la cooperación internacional en estos rubros depende en gran medida de la confianza institucional y del cumplimiento de marcos legales que aseguren el uso adecuado de los datos. 

En este contexto, la eventual eliminación del INAI ha generado cuestionamientos sobre las implicaciones más allá del ámbito interno, particularmente en la relación con socios internacionales que exigen garantías claras en materia de transparencia.

Aunque el gobierno federal ha defendido la reestructuración de organismos autónomos bajo criterios de austeridad y eficiencia, el caso evidencia posibles costos políticos y operativos en la política exterior y en la colaboración en temas de seguridad.