Ciudad de México.— La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que la salida de Guadalupe Taddei del Instituto Nacional Electoral (INE) no la exime de una posible responsabilidad por presuntos conflictos de interés relacionados con contratos otorgados a empresas.
La mandataria distinguió entre los cuestionamientos que puedan existir sobre el desempeño de una funcionaria y las burlas dirigidas a su vida personal, al rechazar los ataques de carácter machista contra Taddei.
Sheinbaum señaló que las posibles irregularidades relacionadas con contrataciones deben analizarse conforme a los procedimientos correspondientes, independientemente de que la funcionaria deje el cargo. La conclusión sobre una eventual responsabilidad dependerá de las investigaciones y de las pruebas que se presenten.
Al mismo tiempo, la presidenta cuestionó los comentarios personales contra la exconsejera presidenta del INE y sostuvo que las críticas en el ámbito político deben centrarse en las actuaciones públicas y no convertirse en agresiones por razones de género.
El caso coloca en el centro del debate dos asuntos distintos: por un lado, los señalamientos sobre posibles conflictos de interés en contratos y, por otro, el trato que reciben las mujeres que ocupan cargos públicos.
La existencia de cuestionamientos o denuncias no equivale por sí misma a una determinación de responsabilidad. Corresponderá a las autoridades competentes esclarecer los hechos y determinar si hubo alguna irregularidad en los procedimientos de contratación.
Con su posicionamiento, Sheinbaum planteó que las posibles responsabilidades administrativas o legales deben investigarse sin que las burlas personales sustituyan el análisis de los hechos.



































