La presidenta Claudia Sheinbaum se deslindó de la decisión del Instituto Nacional Electoral (INE) de negar el registro como partido político a la organización “Que Siga la Democracia”, señalando que se trata de una determinación autónoma del órgano electoral.
De acuerdo con el resolutivo del INE, esta agrupación —identificada por su cercanía con el movimiento de la llamada Cuarta Transformación— no cumplió con diversos requisitos legales, entre ellos observaciones relacionadas con financiamiento y afiliaciones.
Ante esto, Sheinbaum dejó en claro que su gobierno no interviene en este tipo de procesos y que corresponde exclusivamente a la autoridad electoral validar o rechazar a las organizaciones que buscan convertirse en partidos.
La mandataria reiteró que, en su visión, cualquier agrupación que cumpla con la ley debería poder obtener su registro, pero subrayó que las resoluciones deben respetarse, incluso cuando generan polémica.
La negativa del INE se dio en un proceso donde solo dos nuevas fuerzas políticas lograron su registro: “Somos México” y el Partido Paz, mientras que otras organizaciones —incluida “Que Siga la Democracia”— quedaron fuera.
Este escenario abre una nueva etapa en la competencia política rumbo a 2027, en medio de tensiones entre nuevas expresiones ciudadanas, oposición y fuerzas cercanas al oficialismo.


































