Ciudad de México, 9 de marzo de 2026. — En su conferencia de prensa matutina de este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reiteró con firmeza que México no aceptará ninguna intervención militar extranjera para combatir a los cárteles del narcotráfico, en respuesta a recientes comentarios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Sheinbaum subrayó que el gobierno mexicano mantiene su postura de defender la soberanía nacional y no permitir operaciones militares de otro país en su territorio para enfrentar el crimen organizado, un planteamiento que ya había expresado en ocasiones previas ante amenazas relacionadas con la seguridad fronteriza.
“Orgullosamente seguimos diciendo que no a cualquier intervención extranjera”, señaló la mandataria durante la conferencia.
Además, la presidenta señaló que la cooperación con Estados Unidos debe centrarse en otros aspectos que son clave para reducir la violencia asociada al narcotráfico. Entre esos puntos, destacó la necesidad de:
- Combatir el tráfico ilegal de armas hacia México, que, según autoridades mexicanas y estadísticas internacionales, contribuye de manera significativa a la violencia relacionada con el crimen organizado.
- Atacar el consumo de drogas en Estados Unidos, cuyo mercado interno alimenta la demanda de sustancias ilícitas y, por ende, fortalece a las organizaciones criminales que operan a ambos lados de la frontera.
Sheinbaum también afirmó que, si bien la disminución del flujo de drogas como el fentanilo desde México hacia Estados Unidos se ha reducido en comparación con años anteriores, es fundamental trabajar de manera conjunta en políticas de prevención y educación para disminuir la demanda interna estadounidense.
La postura de la presidenta mexicana coincidió con un contexto en el que Trump ha impulsado un enfoque más militarizado hacia la lucha contra los cárteles en América Latina, proponiendo coaliciones y exhortando a acciones más agresivas por parte de gobiernos regionales.
Sheinbaum reafirmó que México sigue comprometido con la cooperación bilateral basada en el respeto a la soberanía, el trabajo conjunto en materia de seguridad y la construcción de soluciones que no impliquen intervención militar directa ni pérdida de autonomía nacional.



































