La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró este 16 de marzo de 2026 que la cuenta de apoyo a Cuba, promovida por el expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), será fiscalizada, garantizando transparencia en la administración de los recursos donados por la ciudadanía y autoridades.

Durante su conferencia de prensa, Sheinbaum explicó que la iniciativa busca solidaridad con la población cubana, que ha enfrentado crisis económicas y sociales. La mandataria destacó que ella misma hará un depósito personal en la cuenta, y que próximamente se darán a conocer los detalles sobre el monto recaudado y su aplicación.

“Vamos a garantizar que cada peso sea transparente. La cuenta será fiscalizada para que nadie tenga dudas sobre el destino de los recursos”, enfatizó Sheinbaum.

El objetivo de la iniciativa, según explicó la jefa de Gobierno, es apoyar a la población civil de Cuba sin que la acción represente riesgos para México ni comprometa recursos públicos locales. Además, insistió en que la fiscalización será un mecanismo clave para que los ciudadanos puedan confiar en la correcta utilización de los fondos.

La presidenta también señaló que la medida responde a críticas sobre posibles opacidades en la administración de donativos, reafirmando que este proyecto es una acción de solidaridad y no un acto político, pese a que haya sido promovido por el expresidente López Obrador.

La creación de esta cuenta llega en un momento de tensiones internacionales y sanciones económicas hacia Cuba, lo que ha generado debates sobre la forma en que México debe mostrar apoyo humanitario sin comprometer su transparencia financiera. Diferentes sectores políticos han insistido en que cualquier iniciativa de este tipo debe estar acompañada de reportes públicos claros y supervisión externa, algo que Sheinbaum asegura que se cumplirá.

Con esta declaración, la mandataria busca reafirmar su compromiso con la transparencia y al mismo tiempo mantener la postura de México como un país que respalda a la población civil de naciones que atraviesan crisis, sin involucrarse directamente en la política interna de otros gobiernos.