La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, arribó a Nueva York para asistir a la final de la Copa del Mundo 2026, en un viaje marcado por el contexto diplomático y el entusiasmo de la comunidad mexicana en el extranjero.

De acuerdo con reportes de medios nacionales, la mandataria fue recibida por migrantes mexicanos que se congregaron a las afueras del hotel donde se hospedará, quienes esperaron durante horas para saludarla a su llegada.

La visita de Sheinbaum ocurre tras aceptar una invitación directa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para acudir al partido final del torneo, que se disputará en el MetLife Stadium, en el área de Nueva York–Nueva Jersey.

El encuentro deportivo enfrentará a las selecciones de España y Argentina, en lo que representa el cierre del primer Mundial organizado de manera conjunta por México, Estados Unidos y Canadá.

Además del componente deportivo, la presencia de la presidenta mexicana también tiene un matiz político y diplomático, en medio de una relación bilateral compleja entre ambos países. La asistencia fue interpretada como un gesto de cooperación entre naciones anfitrionas del torneo.

Se prevé que Sheinbaum permanezca en territorio estadounidense únicamente durante el fin de semana, para posteriormente regresar a México tras la final.