En la conferencia matutina de este 25 de marzo de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se refirió al tiroteo ocurrido el martes 24 de marzo en una escuela de Lázaro Cárdenas, Michoacán, donde un estudiante de 15 años ingresó armado y asesinó a dos profesoras de la preparatoria Antón Makárenko.
Sheinbaum calificó el hecho como un suceso “muy doloroso en muchos sentidos”, y expresó su profundo pesar por las vidas perdidas en el ataque. Destacó que, más allá de las sanciones legales al responsable, es necesario atender la situación de manera integral para que un caso así no se repita.
La mandataria federal anunció que el gobierno ya trabaja en un programa de salud mental enfocado en estudiantes de secundaria y educación media superior que se presentará próximamente. Explicó que este plan incluye:
- Capacitación para docentes y personal educativo.
- Contratación de especialistas en atención psicológica.
- Guías y apoyo para estudiantes y padres de familia.
Sheinbaum indicó que estos esfuerzos buscan fortalecer la atención, formación y comunicación en el entorno escolar y familiar para brindar apoyo preventivo ante problemas emocionales y sociales que puedan afectar a jóvenes.
La presidenta recordó otros casos de violencia en escuelas y enfatizó la importancia de abordar factores como la salud mental, la integración social y la prevención desde edades tempranas. Subrayó que el ataque en Michoacán debe analizarse no solo como un acto aislado, sino como una señal de la importancia de reforzar políticas de atención integral entre los jóvenes mexicanos.
El incidente en la preparatoria Antón Makárenko conmocionó a la comunidad educativa y al país debido a que este tipo de violencia armada es extremadamente rara en México. Según los reportes oficiales, el adolescente habría intentado entrar al plantel armado con un rifle de asalto AR‑15, y al no poder ingresar, disparó directamente contra las dos profesoras, quienes fallecieron en el lugar.
La Fiscalía de Michoacán continúa las investigaciones para determinar el origen del arma, las motivaciones del agresor y si hubo señales previas de su conducta o entorno, incluidos posibles contenidos en redes sociales.


































