Ciudad de México; 13 de junio de 2026.- La presidenta electa de México, Claudia Sheinbaum, explicó las razones por las que no asistió a la inauguración de la Copa del Mundo 2026, señalando que su prioridad es mantener cercanía con la ciudadanía y no con las élites políticas o económicas.

Durante una declaración pública, la exjefa de Gobierno de la Ciudad de México sostuvo que su ausencia en el evento deportivo internacional responde a una postura política clara: “no necesitamos codearnos arriba, sino con el pueblo”, enfatizando que su proyecto busca consolidar una relación directa con la población.

El posicionamiento surge luego de que diversas figuras políticas y diplomáticas asistieran al arranque del torneo, entre ellas representantes internacionales, empresarios y dirigentes del futbol mundial, lo que convirtió la inauguración en un escaparate no solo deportivo, sino también político.

La mandataria electa subrayó que su agenda está enfocada en atender las necesidades sociales y continuar con el modelo de gobierno basado en la austeridad y la cercanía con la gente, principios que han sido parte del movimiento político que representa.

Su decisión generó diversas reacciones en el ámbito público, donde algunos sectores respaldaron su postura como congruente con su discurso, mientras que otros cuestionaron la ausencia en un evento de relevancia internacional celebrado parcialmente en territorio mexicano.

El Mundial 2026, organizado por México, Estados Unidos y Canadá, ha reunido a líderes políticos y figuras globales, lo que ha abierto el debate sobre el papel de los gobernantes en este tipo de eventos de alto perfil.