Ciudad de México, 16 de marzo de 2026.— La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que será este 17 de marzo cuando envíe al Congreso el llamado Plan B de la reforma electoral, luego de que su propuesta inicial no avanzara en el Poder Legislativo.

Durante su mensaje, la mandataria explicó que esta nueva estrategia busca mantener los objetivos centrales de la reforma, pero a través de cambios que puedan concretarse sin necesidad de una mayoría calificada.

El Plan B contempla una serie de modificaciones a leyes secundarias y medidas administrativas, con el propósito de:

  • Reducir el gasto público en el sistema electoral.
  • Ajustar el financiamiento a partidos políticos.
  • Optimizar el funcionamiento de las instituciones electorales.

A diferencia de la propuesta original, este paquete busca avanzar por una vía más viable en el Congreso, enfocándose en cambios que no requieran reformas constitucionales.

Sheinbaum subrayó que la reforma tiene como eje principal eliminar privilegios dentro del sistema político, insistiendo en que existen gastos excesivos que pueden reducirse sin afectar la democracia.

“Seguimos luchando contra los privilegios”, reiteró, al señalar que su gobierno mantendrá el impulso de esta iniciativa como parte de su proyecto de transformación.

Además, destacó que el objetivo es lograr un sistema electoral más eficiente, austero y cercano a la ciudadanía, respondiendo a una demanda social de mayor transparencia en el uso de recursos públicos.

La presidenta también hizo hincapié en que:

  • La reforma no busca debilitar la democracia, sino hacerla más funcional y menos costosa.
  • Se continuará buscando consenso político, aunque el nuevo plan permita avanzar sin necesidad de acuerdos amplios.
  • El envío del Plan B representa una continuidad del proyecto electoral, pese a los obstáculos legislativos.

El anuncio se da en medio de un debate político entre el gobierno y la oposición, que ha expresado preocupaciones sobre posibles impactos en la estructura electoral del país.

Con este nuevo intento, el Ejecutivo federal busca reactivar la discusión sobre la reforma electoral y avanzar en cambios que considera prioritarios para el sistema político mexicano.