La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó la ceremonia conmemorativa por el 111 aniversario de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM), donde destacó el papel histórico y estratégico de esta institución en la defensa del país y en las labores de ayuda humanitaria.
Durante el acto oficial, la mandataria recordó que la aviación militar mexicana surgió en un periodo de profundas transformaciones nacionales derivadas de la Revolución, etapa que definió el rumbo político y social del país. Subrayó que, desde entonces, la Fuerza Aérea ha evolucionado hasta convertirse en un componente esencial de la seguridad nacional.
La celebración también sirvió para reconocer el trabajo del personal militar, cuya capacidad de reacción permite atender emergencias dentro y fuera del territorio mexicano. De acuerdo con mandos de la FAM, el Plan DN-III-E —mecanismo de respuesta ante desastres— es uno de los principales ejes de actuación, caracterizado por la rapidez con la que se despliegan tripulaciones y escuadrones para auxiliar a la población.
Además de la asistencia en catástrofes naturales, la institución mantiene como misión permanente la defensa del espacio aéreo y la protección de la soberanía, tareas reforzadas por la Ley de Protección del Espacio Aéreo Mexicano, que sustenta las labores de vigilancia, monitoreo e intercepción ante usos ilícitos del territorio aéreo.
El comandante de la Fuerza Aérea destacó que el personal está preparado para actuar de inmediato ante cualquier amenaza a la seguridad de la población, sin necesidad de instrucciones adicionales, lo que demuestra la versatilidad operativa del organismo.
La Fuerza Aérea Mexicana tiene sus raíces en los conflictos militares posteriores a la Revolución, cuando el uso de aeronaves resultó decisivo para derrotar rebeliones y consolidar al Estado mexicano. Con el paso de los años, sus funciones se ampliaron para incluir la seguridad interior y la defensa de la independencia nacional.
Hoy en día, la FAM es considerada una de las principales instituciones de respuesta ante emergencias y un pilar de las operaciones coordinadas con el Ejército y otras fuerzas de seguridad. Su preparación cobra especial relevancia frente a eventos internacionales y escenarios que requieren control estricto del espacio aéreo.
En síntesis, la ceremonia no solo conmemoró más de un siglo de historia militar aérea, sino que reafirmó el compromiso del gobierno federal con el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas y su papel en la protección de la población.



































