La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aclaró este martes que no hará un “último llamado” a los partidos aliados, PT y PVEM, para que reconsideren su postura sobre la reforma electoral propuesta por el Ejecutivo federal.

En conferencia matutina, la mandataria señaló que las diferencias con sus aliados no representan una ruptura de la coalición oficialista, sino que forman parte del debate democrático que caracteriza al proceso legislativo. “Cada partido tiene derecho a decidir su postura; eso no significa deslealtad”, enfatizó Sheinbaum.

El proyecto de reforma, que incluye cambios en la representación proporcional y otros aspectos del sistema electoral, ha generado resistencia dentro del bloque oficialista. Tanto el PT como el PVEM adelantaron que no respaldarán la iniciativa en la Cámara de Diputados.

Por su parte, el coordinador de Morena en San Lázaro, Ricardo Monreal, reconoció que es difícil convencer a los aliados de cambiar su voto y admitió que la mayoría calificada necesaria para aprobar la reforma aún no está asegurada, aunque su bancada seguirá defendiendo la propuesta del Ejecutivo.

A pesar de estas diferencias, Sheinbaum y líderes de Morena reiteraron que la alianza con PT y PVEM se mantiene intacta, destacando la importancia de preservar la unidad política del bloque oficialista de cara a elecciones futuras. La presidenta subrayó que mantener la colaboración no depende únicamente del voto en esta reforma, sino del compromiso general con la Cuarta Transformación.