Ciudad de México, 17 de julio de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que la detención del exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, responda a motivaciones políticas, al asegurar que se trata de una investigación sustentada por la Fiscalía General de la República (FGR).
La mandataria federal sostuvo que el caso no es reciente ni improvisado, sino que deriva de indagatorias que llevan más de un año en curso, lo que, dijo, descarta cualquier intento de persecución con fines partidistas.
El pronunciamiento ocurre tras la captura del exmandatario panista, señalado por su presunta participación en una red vinculada al llamado “huachicol fiscal”, un esquema relacionado con el contrabando y manejo irregular de combustibles.
Sheinbaum insistió en que el proceso está en manos de las autoridades judiciales y que corresponderá a los jueces determinar responsabilidades conforme a derecho, en un contexto donde el caso ha generado debate político y reacciones tanto de la oposición como de actores del oficialismo.
En línea con esta postura, el gobierno federal ha reiterado que las investigaciones de la FGR se desarrollan con base en pruebas y procedimientos legales, y no como parte de una estrategia política contra adversarios.
De acuerdo con reportes periodísticos, las autoridades prevén que las indagatorias continúen y no se descartan nuevas acciones derivadas del mismo caso, lo que mantiene el tema en el centro de la agenda pública.
El caso Ruffo se suma a otros procesos recientes donde el Ejecutivo ha salido a subrayar la autonomía de la Fiscalía y la imparcialidad del sistema judicial, en medio de un entorno político marcado por tensiones entre gobierno y oposición.


































