La presidenta Claudia Sheinbaum evitó pronunciarse nuevamente sobre la cancelación de la visa estadounidense de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, y aseguró que ya ha fijado su postura sobre el caso.

Durante su conferencia matutina de este miércoles, la mandataria fue cuestionada sobre si la decisión de Estados Unidos podría tener como objetivo afectar políticamente al exmandatario.

Sheinbaum respondió que no abundaría más en el tema.

“No voy a hablar, ya hablé, ya dije mis opiniones. He hablado como tres veces aquí en la mañanera”, expresó.

Ante la pregunta de si el asunto estaba cerrado para ella, la presidenta reiteró que anteriormente ya había señalado que considera que la cancelación de la visa tiene un sentido político y electoral.

La controversia comenzó después de que López Beltrán informara que autoridades estadounidenses cancelaron su visa y posteriormente dirigiera una carta al presidente Donald Trump, en la que cuestionó la decisión y afirmó que no se le había presentado evidencia de alguna conducta delictiva.

El caso ha provocado un intenso debate político en México. Desde Morena se ha planteado que la medida representa una forma de injerencia en la política mexicana, mientras que sectores de la oposición han exigido que se esclarezcan los señalamientos que han surgido alrededor del hijo del expresidente.

La propia Sheinbaum ya había calificado previamente la cancelación de la visa como una decisión de carácter político y había cuestionado que se utilizara una medida migratoria como argumento para abrir una investigación en México.

Con su postura de este miércoles, la presidenta evitó especular sobre si Estados Unidos podría emprender alguna acción contra López Obrador y decidió no ampliar sus declaraciones sobre el caso.

Por ahora, no existe una confirmación pública de que Estados Unidos tenga alguna medida específica contra el expresidente.