La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que enviará una iniciativa de reforma constitucional al Congreso para eliminar las pensiones millonarias y privilegios de exfuncionarios de confianza en diversas instituciones del Gobierno federal, calificadas como excesivas y ofensivas para la mayoría de la población.
De acuerdo con esta propuesta, la reforma contempla modificar el Artículo 127 de la Constitución para poner un tope a las pensiones de altos exfuncionarios en niveles similares a la mitad de lo que gana el titular del Ejecutivo federal, alrededor de 70 mil pesos mensuales, si se aprueba.
Motivo y contexto de la medida:
Autoridades, incluida la titular de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, han señalado que hay jubilados provenientes de organismos como Luz y Fuerza del Centro o Pemex que llegan a recibir pensiones muy altas —en algunos casos hasta un millón de pesos mensuales—, cifras que superan tanto el promedio de pensión en México como el salario de la propia presidente.
Sheinbaum sostiene que estos montos no afectan a trabajadores sindicalizados ni a pensiones tradicionales como las del IMSS o el ISSSTE, sino exclusivamente a las pensiones de altos cargos y personal de confianza, con el objetivo de “equiparar” los beneficios y ahorrar recursos públicos que podrían destinarse a programas de bienestar.
Impacto presupuestario:
Se estima que, de aprobarse la reforma, el ajuste en las pensiones podría representar un ahorro de alrededor de 5 mil millones de pesos que serían reorientados hacia programas sociales, según el propio gobierno federal.
En resumen, Sheinbaum ha puesto sobre la mesa un plan para revisar y limitar las pensiones de lujo de exfuncionarios de confianza, en un intento por promover una mayor equidad en el gasto público y reducir lo que llama privilegios excesivos dentro del sistema de pensiones en México.



































