La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, arribó la noche del jueves a la Base Aérea Andrews, en Maryland, para participar este viernes en el sorteo final de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el primer Mundial organizado de manera conjunta por México, Estados Unidos y Canadá.
Sheinbaum viajó en un avión oficial de la Secretaría de la Defensa Nacional y fue recibida por el embajador Esteban Moctezuma Barragán, así como por integrantes de la delegación mexicana que acompañará a la mandataria durante su visita. Tras su llegada, se trasladó a un hotel cercano a la Casa Blanca, donde se alistó para una jornada marcada por deporte, diplomacia y visibilidad internacional.
La presidenta asistirá al sorteo este viernes en el John F. Kennedy Center for the Performing Arts, donde se definirán los grupos y la distribución de partidos en las tres naciones anfitrionas. Su presencia forma parte del protocolo oficial para jefes de Estado involucrados en la organización del torneo.
Al inicio del evento se prevé un breve saludo con el presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, así como con el primer ministro de Canadá, Mark Carney. De concretarse, sería el primer encuentro presencial entre Sheinbaum y Trump desde que ambos asumieron sus respectivos mandatos.
Aunque la agenda oficial enfatiza que la visita es “breve y estrictamente vinculada al sorteo”, su presencia representa un gesto diplomático significativo. La reunión de los tres líderes norteamericanos en torno a un evento de esta magnitud envía un mensaje de cooperación regional, en un contexto en el que la coordinación trilateral será clave para temas de infraestructura, logística, seguridad y movilidad durante el Mundial.
Tras el sorteo, Sheinbaum sostendrá un encuentro privado con miembros de la comunidad mexicana residente en Washington, Virginia y Maryland. En este diálogo, encabezado por Moctezuma Barragán, la presidenta compartirá un mensaje y escuchará testimonios y preocupaciones de la diáspora mexicana.
Esta visita, aunque de corta duración, marca la primera participación internacional de Sheinbaum en un evento global de alto perfil desde el arranque de su administración. Para México, el sorteo representa el arranque final rumbo al Mundial 2026, que convertirá al país en la única nación en la historia en albergar tres Copas del Mundo.


































