La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que el impuesto a los videojuegos violentos, que estaba contemplado para 2026, ya no se aplicará. La decisión se tomó debido a la dificultad de distinguir de manera objetiva cuáles juegos contienen violencia y cuáles no, explicó durante su conferencia matutina.

“Es muy complicado establecer criterios claros para determinar qué títulos serían gravados”, señaló Sheinbaum, subrayando que la medida generaba confusión y riesgos de aplicación arbitraria.

La presidenta aseguró que la cancelación del impuesto busca proteger tanto a los consumidores como a la industria del entretenimiento digital, que se había manifestado preocupada por la medida. Además, destacó que el gobierno continuará promoviendo estrategias de educación y concienciación sobre contenidos violentos, en lugar de aplicar un gravamen económico.

Con este anuncio, queda confirmado que los videojuegos podrán comercializarse libremente sin el impuesto propuesto, aunque el gobierno mantiene el interés en proteger a menores y jóvenes de contenidos potencialmente nocivos mediante programas educativos y alertas de contenido.