Tras la marcha de la Generación Z que se realizó este fin de semana en la capital, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, aseguró que “somos invencibles, pueblo y gobierno” y enfatizó que “no hay fuerza que nos pueda detener”. Durante sus declaraciones, la mandataria reiteró que “no hay divorcio entre pueblo y gobierno”, reafirmando su postura de cercanía con la ciudadanía.

La marcha, que congregó a jóvenes de distintos puntos de la ciudad, estuvo marcada por demandas de transparencia, participación política y mejor acceso a oportunidades laborales y culturales. Sheinbaum destacó que este tipo de expresiones son muestra de la fuerza del movimiento social y de la colaboración entre autoridades y sociedad.

Sin embargo, la declaración de invencibilidad y la insistencia en la unidad ha recibido críticas de algunos analistas y opositores, quienes consideran que el mensaje puede minimizar las voces disidentes o la percepción de falta de diálogo frente a ciertos conflictos urbanos recientes. Expertos en política local han señalado que, aunque el gobierno busque proyectar cercanía con la ciudadanía, el reto está en traducir esa cercanía en acciones concretas que respondan a las demandas expresadas en la marcha.

Aun así, Sheinbaum insistió en que la colaboración entre gobierno y ciudadanía es esencial para enfrentar los retos de la capital, y llamó a que las diferencias se resuelvan mediante la participación y el diálogo, evitando confrontaciones que puedan desgastar la confianza pública.