La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la difusión de los señalamientos por presuntas irregularidades en el Instituto Nacional Electoral (INE), durante la gestión de Guadalupe Taddei, tiene como objetivo afectar políticamente a Morena y al movimiento de la Cuarta Transformación.
La mandataria cuestionó que se intente vincular directamente a la expresidenta del organismo electoral con el partido gobernante y recordó que Taddei inició su trayectoria en el Instituto Estatal Electoral de Sonora en 2014, cuando fue designada por el Consejo General del entonces Instituto Federal Electoral, encabezado por Lorenzo Córdova.
Sheinbaum sostuvo que Morena no fue responsable de ese nombramiento y también recordó que, en 2023, cuando Taddei llegó a la presidencia del INE, su designación se resolvió mediante insaculación, después de que la Cámara de Diputados no alcanzara la mayoría calificada para elegir a una de las aspirantes.
La presidenta planteó que la revisión de las presuntas irregularidades debe abarcar los antecedentes de las contrataciones electorales y no concentrarse exclusivamente en la administración de Taddei. En particular, señaló que un grupo de empresas habría mantenido durante más de dos décadas una posición privilegiada en la producción y suministro de materiales electorales.
La mandataria insistió en que las posibles responsabilidades deben determinarse mediante las instancias correspondientes, principalmente la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y, si se identifican elementos de carácter penal, la Fiscalía General de la República (FGR).
El caso involucra señalamientos sobre contratos millonarios, proveedores vinculados con funcionarios electorales y posibles irregularidades en la asignación de recursos públicos. Las grabaciones difundidas en las últimas semanas también han colocado bajo cuestionamiento la relación entre Taddei y el empresario José Alfredo Hernández Casillas, proveedor relacionado con contrataciones del instituto.
Sheinbaum sostuvo que quienes hayan cometido actos de corrupción deben ser sancionados, independientemente de la administración en la que hayan ocurrido. También rechazó que las investigaciones debiliten al organismo electoral y afirmó que el INE debe salir fortalecido de este proceso.
La controversia se desarrolla mientras avanzan las revisiones de la ASF y las acciones institucionales para esclarecer las contrataciones, así como las denuncias relacionadas con los posibles actos irregulares. Taddei renunció a la presidencia del INE el pasado 25 de octubre.
La presidenta insistió en que los señalamientos no deben utilizarse para responsabilizar políticamente a Morena por el caso, y defendió que la investigación se extienda a los antecedentes del sistema de contratación de materiales electorales.



































