En el contexto del reciente descarrilamiento del Tren Interoceánico, que dejó víctimas y heridos, la presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que Gonzalo “Bobby” López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, solo participó de forma honoraria en el proyecto y no desempeñó funciones técnicas en la obra ferroviaria.

Durante su conferencia matutina, la mandataria federal respondió a la solicitud de legisladores del PAN para que la Fiscalía General de la República (FGR) investigue la participación de López Beltrán en relación con el accidente. Sheinbaum indicó que, aunque está de acuerdo con que se investigue “todo” y que “aquí no se cubre a nadie”, no era estrictamente necesaria una denuncia paralela, ya que por el propio accidente se abrió una carpeta de investigación que abarca a todos los involucrados.

La presidenta federal explicó que el rol de López Beltrán fue principalmente honorífico y orientado a la revisión de los tiempos y avance general de la obra, mientras que la responsabilidad técnica real correspondió a los ingenieros encargados de la supervisión de la construcción. Por ello, en caso de que el dictamen sobre las causas del descarrilamiento apunte a fallas técnicas, serían estos especialistas quienes podrían enfrentar responsabilidades.

Sheinbaum también adelantó que la FGR podría dar a conocer un primer dictamen sobre la causa del descarrilamiento esta misma semana o la próxima, y que a partir de ello se avanzará en la reparación integral del daño para las personas afectadas.