La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) ordenó a la empresa ferroviaria Ferromex asumir la remediación ambiental tras el derrame de sustancias químicas ocurrido en el municipio de Naco, Sonora, luego del descarrilamiento de un tren de carga.
El incidente, registrado a finales de julio, provocó el vertimiento de miles de litros de un compuesto químico utilizado en procesos industriales, lo que encendió alertas por posibles afectaciones al suelo, aire y cuerpos de agua cercanos.
De acuerdo con autoridades ambientales, la zona permanece bajo medidas de control y vigilancia mientras continúan los análisis técnicos para determinar el impacto real del derrame y las acciones necesarias para su mitigación.
La titular de Semarnat, Alicia Bárcena, informó que la empresa deberá implementar trabajos inmediatos de limpieza, restauración del ecosistema y seguimiento ambiental, además de cubrir los costos derivados del daño ocasionado.
Como parte de las medidas iniciales, se mantiene una clausura temporal en el área afectada, mientras brigadas especializadas realizan inspecciones y monitoreos constantes para evitar riesgos a la población.
Aunque en un primer momento las autoridades señalaron que no existe un riesgo inmediato para la población, especialistas advierten que este tipo de incidentes puede tener consecuencias a mediano y largo plazo si no se atiende de forma adecuada.
El caso ha reavivado la preocupación por los antecedentes de desastres ambientales en Sonora, particularmente el ocurrido en 2014 en el Río Sonora, considerado uno de los más graves en la historia del país.


































