La Secretaría de Marina (Semar) asestó uno de los golpes más importantes al narcotráfico en lo que va del año, tras lograr el decomiso de más de 4 toneladas de cocaína en distintos operativos realizados frente a las costas de Chiapas y Oaxaca.
De acuerdo con información del Gabinete de Seguridad, los aseguramientos se llevaron a cabo mediante operativos marítimos y aéreos en el Pacífico mexicano, donde elementos navales detectaron embarcaciones sospechosas que transportaban cargamentos de droga.
Estas acciones forman parte de una estrategia reforzada de vigilancia en altamar, una zona que en los últimos años se ha convertido en una de las principales rutas para el tráfico internacional de narcóticos. Reportes previos indican que la región del Golfo de Tehuantepec y costas del sur del país son utilizadas por organizaciones criminales para movilizar grandes volúmenes de droga.
Autoridades federales destacaron que este decomiso representa un fuerte impacto económico para los grupos delictivos, ya que evita la distribución de millones de dosis de droga tanto en el mercado nacional como internacional.
En operativos recientes, la Marina ha logrado interceptar embarcaciones cargadas con toneladas de cocaína, lo que refleja un incremento en la capacidad operativa del Estado para detectar y frenar estas actividades ilícitas en el mar.
Especialistas en seguridad señalan que las costas de Chiapas y Oaxaca son puntos estratégicos debido a su cercanía con rutas provenientes de Sudamérica, lo que facilita el tránsito de droga hacia Norteamérica.
Además, informes recientes indican que los cárteles han intensificado el uso de rutas marítimas para evitar controles terrestres, lo que ha obligado a las autoridades a reforzar la vigilancia en el Pacífico mexicano.
Con este tipo de operativos, el Gobierno de México busca debilitar las estructuras financieras del crimen organizado, reducir la disponibilidad de drogas en las calles y fortalecer la seguridad nacional.
Las autoridades reiteraron que continuarán los patrullajes y acciones coordinadas en zonas marítimas consideradas de alto riesgo, con el objetivo de frenar el tráfico de estupefacientes en el país.


































