La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) descartó que exista una “guerra de drones” en la frontera entre México y Estados Unidos, así como que aeronaves no tripuladas utilizadas por grupos delictivos hayan ingresado al territorio estadounidense para vigilar a agentes fronterizos.
La dependencia respondió a los señalamientos difundidos en Estados Unidos sobre el uso creciente de drones por parte de organizaciones criminales en la zona fronteriza, particularmente en el corredor entre Nogales, Sonora, y Tucson, Arizona.
De acuerdo con la SSPC, información proporcionada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) indica que durante 2025 y lo que va de 2026 no se han registrado aseguramientos de drones relacionados con actividades ilícitas en la zona fronteriza de Nogales y Tucson.
La dependencia señaló que México mantiene vigilancia permanente de su espacio aéreo nacional y cuenta con capacidades para detectar tanto aeronaves tripuladas como no tripuladas que operen sin autorización.
Ante la eventual detección de una aeronave que represente algún riesgo, las autoridades cuentan con protocolos para darle seguimiento y aplicar medidas de inhibición, siempre dentro del marco jurídico correspondiente.
La SSPC también destacó que las instituciones que integran el Gabinete de Seguridad mantienen comunicación con autoridades estadounidenses mediante los mecanismos institucionales de cooperación bilateral.
La dependencia enfatizó que esta coordinación se desarrolla bajo principios de respeto a la soberanía y a la integridad territorial, confianza mutua, responsabilidad compartida y diferenciada, así como coordinación sin subordinación.
El posicionamiento mexicano se produce después de reportes sobre el uso de nuevas tecnologías por parte de grupos dedicados al tráfico de personas y otras actividades ilícitas en la frontera sur de Estados Unidos.
Mientras autoridades estadounidenses han advertido sobre el empleo de drones como parte de las nuevas herramientas utilizadas por organizaciones criminales, México sostiene que no existe evidencia de una “guerra de drones” en la zona y que mantiene vigilancia sobre su espacio aéreo.



































