La Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) informó que ha identificado un “corredor norte” de drogas sintéticas, concentrado principalmente en Sinaloa, Sonora y Baja California, donde se registra el mayor volumen de metanfetamina y fentanilo asegurado en el país.
De acuerdo con datos oficiales, en Sinaloa se han decomisado más de 32 toneladas de metanfetamina, casi una tonelada de fentanilo y millones de tabletas de la droga sintética. Baja California y Sonora también muestran cifras significativas, con decenas de toneladas de metanfetamina y cientos de kilogramos de fentanilo retirados del mercado ilícito en los últimos años.
Especialistas en seguridad alertan que, aunque los aseguramientos son relevantes, las incautaciones suelen centrarse en el producto terminado. Subrayan que el verdadero desafío es interceptar la materia prima y los precursores químicos, cuya entrada al país permite que los laboratorios clandestinos continúen operando con rapidez, a pesar de los operativos.
Entre 2019 y 2024, la SEDENA reportó el hallazgo de 26 laboratorios de fentanilo, 22 de ellos en Sinaloa, donde se incautaron cientos de kilogramos de la droga y maquinaria utilizada para fabricar tabletas. Las autoridades han enfatizado que estas acciones buscan reducir la oferta y afectar la capacidad operativa de los grupos delictivos, aunque expertos advierten que el impacto estructural sobre estos grupos es limitado si no se controla toda la cadena de producción y distribución.
El “corredor norte” se ha convertido en un punto estratégico para la fabricación y traslado de drogas sintéticas hacia Estados Unidos, lo que ha motivado operativos coordinados entre fuerzas federales y autoridades internacionales. Las autoridades reiteran la importancia de reforzar la vigilancia y el control de precursores químicos para debilitar efectivamente a las organizaciones criminales.



































