La Secretaría de Salud Pública de Sonora advirtió que pequeños depósitos de agua dentro de los hogares podrían convertirse en “criaderos invisibles” del mosquito transmisor del dengue, aumentando el riesgo de contagios durante la temporada de calor y lluvias.
Autoridades sanitarias señalaron que muchas veces las familias enfocan la limpieza en patios y exteriores, pero olvidan objetos cotidianos dentro de casa donde el mosquito puede reproducirse fácilmente sin ser detectado.
Entre los principales puntos identificados por la dependencia estatal se encuentran bases de garrafones, floreros, macetas, platos debajo de plantas, bebederos de mascotas, humidificadores y recipientes decorativos que acumulan pequeñas cantidades de agua por varios días.
La Secretaría de Salud explicó que el mosquito del dengue puede reproducirse incluso en cantidades mínimas de agua, especialmente durante temporadas con altas temperaturas y humedad.
Ante este panorama, la dependencia pidió a la población reforzar la estrategia de “Casa Limpia”, revisando semanalmente espacios donde pueda almacenarse agua y eliminando recipientes que no se utilicen.
También exhortaron a prestar atención a zonas poco visibles dentro del hogar, como azoteas, patios traseros, bodegas y áreas detrás de muebles, donde frecuentemente se acumulan objetos olvidados.
La alerta ocurre en medio del incremento de temperaturas en Sonora, condición que favorece tanto la proliferación del mosquito como otros riesgos sanitarios relacionados con el calor extremo.
Autoridades insistieron en que la prevención comienza desde casa y recalcaron que acciones simples como lavar, tapar, voltear o desechar recipientes pueden marcar la diferencia para evitar brotes de dengue.


































