Funcionarios estadounidenses afirman que Rusia ha proporcionado a Irán información sobre la ubicación de buques, aviones y otros activos militares de Estados Unidos en el Medio Oriente. Según reportes de medios como NBC News y Associated Press, estos datos podrían facilitar que Teherán localice objetivos estadounidenses, aunque no hay evidencia de que Moscú esté dirigiendo directamente los ataques iraníes.

El gobierno ruso no ha comentado oficialmente sobre estas acusaciones, y las autoridades estadounidenses mantienen que la inteligencia sobre este tema proviene de fuentes confidenciales. La Casa Blanca ha reiterado que sigue monitoreando la situación en la región, pero sin confirmar públicamente la veracidad de estos reportes.

Analistas advierten que, de ser ciertos, estos intercambios de información podrían aumentar la tensión en la región, complicando la presencia militar de EE.UU. en Medio Oriente y generando riesgos adicionales para la seguridad internacional.