El gobierno de Rusia lanzó una nueva advertencia contra Estados Unidos tras condenar las crecientes presiones políticas, económicas y militares ejercidas sobre Cuba, en medio del aumento de tensiones entre Washington y La Habana que ya generan preocupación internacional.
La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova, acusó a Estados Unidos de intentar “poner de rodillas” a Cuba mediante sanciones, amenazas y medidas de presión que, según Moscú, podrían derivar en un escenario de intervención contra la isla caribeña.
Las declaraciones se producen luego de que la administración del presidente Donald Trump endureciera nuevamente su postura contra el gobierno cubano, incluyendo nuevas sanciones, acusaciones judiciales contra figuras históricas del régimen y movimientos militares estadounidenses en el Caribe.
En días recientes, Estados Unidos desplegó el portaaviones USS Nimitz en aguas cercanas al Caribe, movimiento interpretado por gobiernos aliados de Cuba como una señal de presión geopolítica y militar sobre la región.
Rusia sostuvo que Washington mantiene una política de “chantaje” y de injerencia sobre asuntos internos cubanos, mientras reiteró que continuará respaldando política y diplomáticamente a La Habana frente al endurecimiento del embargo y las restricciones económicas.
El escenario ha elevado la tensión internacional alrededor de Cuba, particularmente después de que funcionarios estadounidenses señalaran la posibilidad de una “nueva relación” con la isla bajo condiciones impulsadas desde Washington, algo que Moscú considera una estrategia para debilitar al gobierno cubano y aumentar la presión interna.
Analistas internacionales advierten que el conflicto podría convertirse en un nuevo punto de choque geopolítico entre Estados Unidos y Rusia en América Latina, reviviendo tensiones históricas en torno a Cuba y el equilibrio político en la región.



































