El senador Gerardo Fernández Noroña denunció un robo en su casa de Tepoztlán, Morelos, hecho que calificó como “grave y extrañísimo”. Informó que su pareja, Emma Ocampo, se encuentra bien, y reveló que también fue robada la vivienda de la mujer que le vendió la propiedad.

La casa, valuada en unos 12 millones de pesos, ha estado en el centro de la controversia por su adquisición. Noroña afirma que la paga mediante un crédito hipotecario y que la incluyó en su declaración patrimonial, aunque críticos cuestionan la transparencia de la operación y señalan posibles irregularidades por estar en zona comunal o de conservación.

El robo no solo representa un hecho delictivo, sino que revive los cuestionamientos sobre la congruencia entre el discurso de austeridad del legislador y la compra de una residencia de alto valor.