Ciudad de México, 23 de marzo de 2026 — El senador y coordinador de la bancada del Partido Acción Nacional (PAN), Ricardo Anaya Cortés, pidió este lunes que se retire definitivamente del Congreso la iniciativa conocida como Plan B de la Reforma Electoral, al considerar que la propuesta está mal hecha y no resuelve los problemas fundamentales del sistema electoral mexicano. 

Durante una intervención en el pleno del Senado de la República, Anaya afirmó que el llamado Plan B “ya se les hizo bolas el engrudo” y criticó que la iniciativa, impulsada por el gobierno federal y partidos aliados, ha generado confusión entre legisladores e incluso entre quienes originalmente apoyaban su discusión. 

Según el legislador panista, la propuesta vigente presenta fallas de fondo que la hacen inservible y, en algunos aspectos, incluso contraproducente:

  • No atiende problemas reales del sistema: afirmó que el Plan B no combate la influencia del financiamiento ilícito en las campañas ni la sobrerrepresentación de partidos en el Congreso, aspectos clave para garantizar elecciones justas y competitivas. 
  • Ahorros cuestionables: contradijo la idea oficial de que la iniciativa recortará gastos, pues aseguró que en muchos casos podría incrementar el gasto público municipal, por ejemplo, al aumentar el número de regidores en diversos ayuntamientos. 
  • Revocación de mandato: Anaya ha señalado que los mecanismos propuestos para adelantar la consulta de revocación de mandato —una pieza central del Plan B— podrían favorecer al partido en el poder al darle ventajas de exposición política durante el periodo de campañas, lo cual dañaría la equidad electoral. 

La discusión sobre el Plan B ha provocado fisuras incluso entre las fuerzas políticas que tradicionalmente han respaldado las iniciativas del gobierno. Por un lado, legisladores del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) han reiterado su apoyo a la propuesta, argumentando que representa un paso para fortalecer la democracia y reducir gastos innecesarios. 

Por otro lado, sectores del Partido del Trabajo (PT) han externado dudas y críticas, especialmente sobre cómo se implementará la revocación de mandato y otros mecanismos de participación ciudadana propuestos. 

El llamado Plan B es una iniciativa alternativa de reforma electoral que fue presentada al Senado después de que una reforma más amplia impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum fuera rechazada en la Cámara de Diputados. 

En términos generales, el Plan B busca:

  • Reducir el gasto en órganos electorales, como la disminución de salarios de funcionarios y ajustes presupuestales para congresos y municipios. 
  • Modificar los mecanismos de consulta de revocación de mandato, con propuestas para adelantar su realización a años electorales. 
  • Cambios al sistema de representación y funciones de órganos electorales con el objetivo declarado de simplificar procesos y recortar privilegios. 

La exigencia de Anaya para que se retire el Plan B llega en un contexto de intensos debates legislativos en torno a la reforma electoral. La propuesta está siendo analizada en comisiones del Senado, donde se espera que las fuerzas políticas definan su postura antes de llevarla al pleno para votación.

El escenario indica que la oposición podría votar en bloque en contra, mientras que el oficialismo y sus aliados procurarían consolidar el respaldo suficiente para mantener la iniciativa viva en el proceso legislativo.