Un nuevo audio relacionado con la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, volvió a poner bajo atención pública sus presuntos contactos con personas que se presentaron como intermediarios de autoridades estadounidenses.
De acuerdo con información difundida, en la grabación se escucha a uno de los interlocutores señalar a la mandataria que las agencias estadounidenses le estarían dando una “última oportunidad” para avanzar en una posible negociación.
Según el reporte, la conversación estaría relacionada con la figura conocida en Estados Unidos como proffer, un mecanismo mediante el cual una persona bajo investigación puede proporcionar información a fiscales dentro de una eventual negociación. Sin embargo, este procedimiento no significa por sí mismo que una persona sea informante ni constituye una prueba de culpabilidad.
Durante la conversación se plantea la elaboración de una denominada “proffer letter”, documento mediante el cual se establecería qué información estaría dispuesta a proporcionar la persona involucrada y qué buscaría obtener a cambio dentro de una eventual negociación.
En el audio también se menciona a Michael Nadler, identificado durante la entrevista que dio origen al reporte como un exfiscal federal de Florida especializado en asuntos relacionados con lavado de dinero y delitos financieros. No obstante, la grabación no establece cuál sería su participación ni precisa qué investigación estadounidense estaría relacionada con la gobernadora.
El nuevo material se suma a otras grabaciones difundidas semanas atrás por el periodista Héctor de Mauleón, en las que aparece la voz de Marina del Pilar conversando con personas que se presentaron como agentes o intermediarios de instituciones estadounidenses.
En uno de esos audios, difundido en julio, un interlocutor le habría comunicado que las agencias estadounidenses consideraban que habían “perdido el tiempo” con ella y que existía una última posibilidad para frenar eventuales cargos o sanciones. También se planteó el escenario de una posible extradición y la mandataria manifestó disposición para proporcionar información relacionada con temas de seguridad.
La gobernadora ha reconocido que algunas de las conversaciones difundidas corresponden a su voz, aunque sostuvo que se trató de conversaciones privadas con personas que se presentaron como representantes o intermediarios de autoridades estadounidenses sin acreditar formalmente dicha representación. También afirmó que fragmentos de las conversaciones fueron utilizados fuera de contexto.
Hasta ahora, los materiales difundidos públicamente muestran conversaciones sobre una posible negociación, pero no acreditan que Marina del Pilar haya concretado un acuerdo formal con el gobierno de Estados Unidos.
Tampoco se ha confirmado públicamente qué agencia estadounidense habría participado oficialmente en las conversaciones ni cuál sería el estatus de una eventual investigación contra la gobernadora.
El nuevo audio mantiene abierto el debate sobre los contactos de la mandataria con personas que afirmaban representar a instituciones estadounidenses, mientras persisten las interrogantes sobre su identidad, las autoridades a las que realmente representaban y el alcance de las conversaciones.


































