Las menores de edad responsables del asesinato de Leyla Monserrat en Sonoyta, Sonora, recibieron sentencias conforme a lo establecido por la ley, lo que ha generado indignación y debate público sobre la justicia para adolescentes.
De acuerdo con autoridades judiciales, las responsables —de 13 y 15 años— no pueden ser juzgadas como adultas, ya que el marco legal en México establece sanciones específicas según la edad de quienes cometen delitos.
En ese sentido, un juez determinó una pena de dos años y diez meses de internamiento para la adolescente de 15 años, mientras que la menor de 13 años deberá cumplir once meses de libertad asistida.
El caso se remonta a septiembre de 2025, cuando la víctima fue engañada por las agresoras, quienes la ataron y la privaron de la vida por asfixia; el crimen incluso fue grabado y difundido posteriormente.
Autoridades explicaron que la resolución se dio mediante un procedimiento abreviado y conforme a lo que marca el Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes, el cual limita las penas privativas de la libertad en menores.
La sentencia ha provocado cuestionamientos en redes sociales y entre la familia de la víctima, quienes consideran que el castigo es insuficiente frente a la gravedad del crimen, reavivando el debate sobre si los menores que cometen delitos graves deberían enfrentar sanciones más severas.
Mientras tanto, el caso continúa siendo un referente en la discusión sobre justicia, responsabilidad penal y la necesidad de revisar el marco legal para adolescentes en México.


































