México registró una caída acumulada de 5.08% en los ingresos por remesas entre enero y octubre de 2025, de acuerdo con datos del Banco de México (Banxico), lo que marca el periodo más prolongado de retrocesión del flujo migrante desde 2018.
En los primeros diez meses del año ingresaron al país 51 344 millones de dólares, cifra inferior a los 54 090 millones registrados en el mismo lapso de 2024. Con ello, el país suma siete meses consecutivos con variaciones anuales negativas en este indicador.
Los reportes de Banxico señalan que, aunque el monto promedio por envío repuntó ligeramente hasta 403 dólares, esto no ha sido suficiente para compensar la disminución tanto en el volumen de transacciones como en el flujo total de recursos.
Analistas atribuyen esta tendencia a endurecimientos en la política migratoria de Estados Unidos, mayores controles financieros, y cambios en patrones laborales de la población mexicana en ese país. La conjunción de estos factores ha reducido el número de envíos y limitado el crecimiento de los montos acumulados.
Estados con alta dependencia de remesas, principalmente en regiones centro-occidente y sur del país, podrían resentir impactos directos en consumo y liquidez familiar. Sin embargo, estudios recientes indican que el comportamiento no es uniforme y algunas entidades mantienen crecimientos marginales.
La trayectoria de cierre del año dependerá del comportamiento de noviembre y diciembre, meses que históricamente presentan incrementos por temporada, aunque especialistas advierten que la presión migratoria y regulatoria en Estados Unidos podría mantener contenida la recuperación.



































