El programa de regularización de vehículos de procedencia extranjera, conocidos como autos “chocolate”, no será cancelado, pero entrará en una nueva etapa con modificaciones que incluyen un procedimiento distinto y un ajuste en el costo del trámite.

Actualmente el proceso se encuentra suspendido, según confirmó el coordinador de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, quien adelantó que el rediseño del esquema será incorporado en la próxima Ley de Ingresos de la Federación. De acuerdo con Arturo Ávila, vocero de la bancada, la intención es mantener la posibilidad de legalizar estos automóviles, aunque con reglas actualizadas y un aumento marginal en el pago requerido, que hasta ahora se había fijado en 2,500 pesos.

Los detalles del nuevo modelo de regularización se darán a conocer antes del 20 de octubre, dentro de los plazos previstos para la discusión del paquete económico 2026. Con ello, se busca dar certidumbre a miles de familias que dependen de estos vehículos, especialmente en los estados fronterizos, donde el programa ha tenido mayor impacto. Tan solo en Ciudad Juárez, Chihuahua, se han legalizado más de 200 mil unidades desde que arrancó la iniciativa en 2021, y a nivel nacional la cifra supera los dos millones de trámites realizados en 17 entidades.

Si bien el plan ha significado un alivio económico y de movilidad para amplios sectores de la población, la industria automotriz mantiene fuertes críticas. La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) ha insistido en que la regularización fomenta la entrada de unidades obsoletas, con riesgos ambientales y de seguridad, además de afectar la venta de autos nuevos y seminuevos en el mercado nacional.

El futuro de los autos “chocolate” se decidirá en las próximas semanas en el Congreso, donde se definirá si el nuevo procedimiento logra equilibrar las necesidades sociales de quienes utilizan estos vehículos con las preocupaciones de la industria automotriz.