El registro obligatorio de todas las líneas móviles en México, que entró en vigor el 9 de enero de 2026, ha generado preocupación entre usuarios y especialistas debido a posibles fallas en la protección de datos personales. La medida obliga a vincular cada número telefónico con una identidad oficial mediante CURP e identificación con fotografía, buscando reducir el anonimato y combatir delitos como extorsión o fraude.
Desde el inicio del registro, algunos usuarios han reportado problemas en los portales de registro de ciertos operadores. En particular, se identificó una vulnerabilidad técnica que permitía, temporalmente, que terceros pudieran consultar datos personales —como nombre completo y CURP— con solo ingresar un número telefónico. Las compañías afectadas reconocieron los fallos y aseguraron que no hubo una fuga masiva de información, implementando medidas adicionales para reforzar la seguridad.
Ante estos incidentes, legisladores han solicitado reforzar la protección de los datos recabados, incluyendo auditorías de seguridad, mejoras en los sistemas de cifrado y campañas informativas sobre los derechos de los usuarios en materia de datos personales. La intención es garantizar que el registro cumpla con la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares.
Todas las líneas móviles deben estar registradas antes de junio de 2026. Después de esa fecha, las líneas no registradas serán suspendidas temporalmente, aunque se mantendrá la posibilidad de realizar llamadas de emergencia y comunicarse con servicios de atención ciudadana hasta completar el registro.
Expertos y organizaciones civiles han advertido que, si no se implementan suficientes medidas de seguridad, este tipo de registro podría afectar la privacidad de los usuarios y exponer información sensible a riesgos de accesos no autorizados o usos indebidos.



































