La iniciativa de reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo volvió a enfrentar un fuerte obstáculo político este 24 de febrero, luego de que sus aliados, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), manifestaran su desacuerdo con aspectos clave del proyecto —en especial, la reducción de legisladores plurinominales y recortes presupuestales— y advirtieran que podrían votar en contra de la propuesta, lo que pone en riesgo su envío formal al Congreso de la Unión este martes. 

La reforma, que busca reorganizar el sistema político-electoral mexicano, fue presentada por la mandataria en una reunión privada en Palacio Nacional con coordinadores parlamentarios y dirigentes de la coalición oficialista. Sin embargo, representantes del PT y el PVEM expresaron su rechazo al mantenimiento de dos puntos centrales del borrador:

  • La reducción del número de legisladores plurinominales en el Congreso.
  • El recorte al financiamiento público de partidos e instituciones electorales. 

Según fuentes legislativas, si el texto se envía al Congreso sin atender estas preocupaciones, ambos partidos podrían votar en contra, lo que complicaría la aprobación de una reforma que, por ser constitucional, requiere una mayoría calificada (dos terceras partes) en ambas cámaras. 

La discusión interna ha generado incertidumbre sobre si finalmente la iniciativa será turnada este martes a la Cámara de Diputados como cámara de origen, o si se postergará hasta lograr mayores consensos. Legisladores señalaron que podrían reunirse nuevamente en los próximos días para intentar acercar posiciones antes de una posible presentación formal. 

La resistencia de PT y PVEM se suma a otros factores que complican la agenda legislativa del proyecto. Analistas políticos han destacado que, aunque Movimiento Regeneración Nacional (Morena) cuenta con una amplia mayoría en San Lázaro, no posee por sí sola los votos necesarios para alcanzar la mayoría calificada sin el respaldo de estas fuerzas aliadas. 

Dirigentes y legisladores del PVEM han adelantado que no aceptarán cambios que afecten su esquema de representación ni el financiamiento garantizado por la Instituto Nacional Electoral, mientras que el PT ha expresado preocupación por la forma en que se redefinirían las reglas electorales sin incluir modificaciones propuestas por ellos en las mesas de negociación previas.