En medio del contexto global marcado por el Mundial 2026, el papel de las redes sociales se consolida como el principal escenario de disputa política, donde liderazgos, narrativas y decisiones estratégicas se juegan en tiempo real.
De acuerdo con la columna Dinero de La Jornada, titulada “Redes sociales: la madre de todas las batallas”, el ecosistema digital se ha convertido en el espacio clave donde se define la opinión pública y se moldean percepciones sobre gobiernos, economía y procesos electorales.
En este entorno, la figura del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, vuelve a colocarse en el centro de la conversación, luego de que se anticipara que no firmará ciertos acuerdos o decisiones políticas sino hasta después de eventos mediáticos de alto impacto, como los partidos del Mundial.
El análisis señala que este tipo de estrategias responde a una lógica de alto impacto comunicativo, donde los tiempos políticos se sincronizan con momentos de máxima atención pública, aprovechando el alcance masivo que generan eventos deportivos globales.
Asimismo, la columna advierte que las redes sociales han desplazado a los medios tradicionales como el principal canal de influencia, lo que ha intensificado la polarización y la velocidad con la que se difunden posturas políticas.
En este escenario, líderes políticos no solo gobiernan, sino que también compiten por visibilidad, interacción y control del discurso digital, en una dinámica donde cada mensaje puede tener repercusiones inmediatas en mercados, decisiones públicas y percepciones internacionales.
La reflexión concluye que, sin sorpresas, las decisiones políticas seguirán estando condicionadas por el impacto mediático y la batalla digital, en la que las redes sociales se han convertido en el terreno central del poder contemporáneo.


































