La Marina de Sri Lanka informó este miércoles que ha recuperado 87 cuerpos de marineros tras el hundimiento de la fragata iraní IRIS Dena, que fue atacada por un submarino de Estados Unidos en aguas internacionales frente a la costa de Sri Lanka. El incidente ocurrió en el océano Índico, aproximadamente a 40 millas náuticas al sur de Galle. 

El ataque con un torpedo estadounidense contra el buque de guerra iraní, confirmado por autoridades de defensa de EE. UU., marca uno de los pocos casos desde la Segunda Guerra Mundial en que un submarino hunde un navío enemigo. El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, describió el hecho durante una rueda de prensa en el Pentágono, calificándolo como una acción dirigida a neutralizar capacidades marítimas iraníes en el marco del conflicto regional. 

El IRIS Dena, una fragata de la clase Moudge —armada con cañones, misiles y torpedos—, transportaba unos 180 tripulantes cuando fue alcanzado por el torpedo. Tras el ataque, la Marina de Sri Lanka lanzó una operación de búsqueda y rescate. Hasta ahora se han recuperado 87 cuerpos de las aguas, mientras que 32 personas han sido rescatadas y trasladadas a hospitales en Galle, con algunos en estado crítico, según autoridades sanitarias locales. 

Oficiales de Sri Lanka detallaron que cuando sus buques y aviones llegaron al lugar, solo había restos de petróleo en la superficie, balsas salvavidas y cuerpos flotando en el mar. La fragata se hundió rápidamente, lo que redujo las oportunidades de rescate inmediato. 

El IRIS Dena era uno de los buques más nuevos de la Marina iraní y había sido sancionado previamente por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos en 2023 por su vinculación con fabricantes de drones utilizados en conflictos internacionales. Al menos 17 embarcaciones navales iraníes han sido hundidas desde el inicio de las hostilidades, según información de fuentes militares estadounidenses. 

Las autoridades de Sri Lanka continúan con las labores de búsqueda en la zona y la atención médica de los sobrevivientes, mientras que familiares de los tripulantes esperan más información sobre los desaparecidos.