El rebrote del gusano barrenador del ganado (Cochliomyia hominivorax) ha vuelto a poner en alerta al sector pecuario mexicano. Las autoridades de Estados Unidos han decidido mantener el cierre parcial de la frontera sur para el ganado proveniente de México, afectando gravemente las exportaciones y causando pérdidas millonarias al sector.

Cierre de frontera y consecuencias económicas

Desde mayo de este año, Estados Unidos implementó restricciones a la importación de ganado mexicano tras detectar casos de gusano barrenador en estados del norte y centro del país. A pesar de los esfuerzos por controlar la plaga mediante la liberación de moscas estériles y tratamiento de animales infectados, las nuevas infestaciones han obligado a extender el cierre de la frontera, impactando principalmente a estados fronterizos como Sonora, Chihuahua y Nuevo León.

El Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) estima que las pérdidas económicas superan los 400 millones de dólares, mientras que las exportaciones de ganado se han reducido en más del 60% en lo que va del año, afectando de manera directa los ingresos de los productores mexicanos.

Protocolos conjuntos de control y vigilancia

Ante esta situación, autoridades mexicanas y estadounidenses trabajan de manera coordinada para controlar y erradicar la plaga. México ha reforzado sus protocolos mediante:

• Liberación de moscas estériles para interrumpir el ciclo de reproducción del gusano.

• Inspecciones sanitarias más estrictas en granjas y centros de acopio de ganado.

• Tratamiento y seguimiento de animales infectados para evitar nuevas infestaciones.

Por su parte, el USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos) ha incrementado la vigilancia en la frontera y mantiene comunicación constante con las autoridades mexicanas para garantizar el cumplimiento de los protocolos sanitarios.

Impacto en los productores mexicanos

Los ganaderos mexicanos enfrentan una situación crítica: la acumulación de ganado sin poder exportar genera problemas de flujo de caja, incrementa los costos operativos y pone en riesgo la competitividad del sector en el mercado internacional. Productores de Sonora, Chihuahua y Nuevo León han reportado preocupaciones por la incertidumbre sobre la reapertura de la frontera y la posibilidad de que el brote persista durante los próximos meses.

Perspectivas y acciones futuras

Aunque el SENASICA (Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria) reporta una disminución del 28% en los casos activos de gusano barrenador, las restricciones fronterizas continúan vigentes. Las autoridades de ambos países siguen trabajando en la implementación de medidas coordinadas para erradicar la plaga y permitir la reapertura total de la frontera ganadera.

El sector pecuario mexicano espera que estas acciones conjuntas logren estabilizar la situación y permitan la recuperación de las exportaciones, asegurando que la ganadería nacional recupere competitividad y continúe siendo un motor económico importante para el país.