La Federación Mexicana de Futbol (FMF) hizo oficial el nombramiento de Rafael Márquez como nuevo director técnico de la Selección Nacional, en una decisión que forma parte de un proyecto de continuidad y largo plazo tras la reciente participación del equipo en el Mundial de 2026.

El anuncio confirma un plan que ya se venía construyendo desde 2024, cuando el exdefensa mexicano se integró como auxiliar técnico en el cuerpo de Javier Aguirre. La estrategia contemplaba que Márquez tomara las riendas del equipo una vez concluido el ciclo mundialista, con el objetivo de encabezar el proceso rumbo a la Copa del Mundo de 2030.

La FMF explicó que esta transición busca fortalecer el desarrollo deportivo del combinado nacional, dar continuidad al trabajo realizado en los últimos años y consolidar una nueva generación de futbolistas. Durante la gestión de Aguirre, México logró resultados destacados como la obtención de la Copa Oro 2025 y la Nations League, además de mantener una racha positiva en competiciones internacionales.

Rafael Márquez, considerado uno de los mejores futbolistas en la historia de México, cuenta con una amplia trayectoria tanto en selección como a nivel de clubes. Fue capitán del Tri en cinco Copas del Mundo y conquistó títulos importantes en Europa, incluyendo la UEFA Champions League con el Barcelona.

En su etapa como entrenador, el llamado “Káiser” dirigió al Barcelona Atlètic y posteriormente se integró al proyecto de selección nacional, donde comenzó a perfilar su estilo de trabajo y a dar seguimiento a jóvenes talentos que podrían convertirse en la base del equipo en los próximos años.

De acuerdo con directivos del organismo, Márquez ya tenía firmado su contrato desde antes del Mundial de 2026, lo que confirma que su llegada al banquillo no responde a una decisión improvisada, sino a una planeación estructurada dentro de la FMF.

Ahora, el reto del nuevo seleccionador será consolidar un equipo competitivo que no solo mantenga el nivel mostrado en los últimos torneos, sino que aspire a dar un salto de calidad en el escenario internacional de cara a la próxima justa mundialista.